La Cadena (1)

Las escuelas matan la creatividad

Escribió Alfonsín el 30 de octubre de 2008

Los argentinos llegamos a los primeros 25 años de vida en democracia: nunca antes atravesamos un período de imperio de la libertad, paz e institucionalidad tan extenso y, por ello, nunca antes habíamos tenido ocasión de aprehender con tanta intensidad los valores intrínsecos del orden democrático.

Sin lugar a dudas, en 1983 sentamos las bases de ese aprendizaje, iniciando la transición hacia la democracia. Cuando decíamos que “con la democracia se come, se cura y se educa”, estábamos diciéndole al país que mientras no se garantizaran los derechos sociales básicos –como el acceso al alimento, la salud y la educación–, la democracia que comenzábamos a construir hace 25 años no sería completa.

Ése es nuestro horizonte: avanzar del estado que Robert Dahl denomina “poliarquía” hacia mayores grados de libertad e igualdad, lo que llamamos “Estado legítimo”.

En este camino de transición hacia la democracia, estos 25 años han marcado avances y retrocesos, con momentos de esperanza y otros de zozobra. Sin embargo, en ese lapso el pueblo rechazó las aventuras alocadas de los que nos ofrecían volver al pasado de violencia y autoritarismo.

El dolor de lo vivido nos hizo aprender ferozmente la diferencia entre la vida y la muerte, y felizmente, para las próximas generaciones, la diferencia entre la democracia y la dictadura.

Parece poco, pero nos costó más de 50 años de alternancia cívico-militar entender que el pueblo, y sólo el pueblo, es capaz de decidir su destino y que, como sosteníamos en 1983, las grandes mayorías no tienen derecho a permanecer en silencio.

Nos tocó encarar la reconstrucción del edificio republicano, dañado por las constantes y repetidas apariciones en escena del “partido militar”, restañar las heridas de un pueblo golpeado por la tragedia y la violencia, recrear el sentido de la justicia y la memoria, recuperar la vocación del consenso pisoteada por la costumbre de la patota, reinstaurarnos en un mundo dividido y tensionado por la guerra fría, tender una mano solidaria y reparadora hacia los cada vez más argentinos expulsados por el neoconservadurismo importado en los tristes años que precedieron nuestra gestión, en la convicción de que –como sostuvimos ante las Naciones Unidas– no hay paz sin pan, como tampoco hay pan sin paz.

Encaramos, los argentinos todos, la ciclópea tarea de reinventar una cultura democrática en la Argentina.

Con esas premisas, desarrollamos el gobierno de la transición. Pusimos en marcha diversas iniciativas en todos los campos para empezar a poner en movimiento esos objetivos fundantes, algunas implementadas en su totalidad, otras de forma parcial y algunas truncadas por una oposición que creyó que así debilitaba a un partido y terminó debilitando a la transición: la primera ley de la democracia –la 23.040– derogó la autoamnistía militar que respaldaba el actual oficialismo; creamos la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas y en una decisión inédita en la humanidad, nuestra Justiciajuzgó y condenó a las cúpulas militares, según las responsabilidades diferenciales que habíamos planteado en nuestra campaña; impulsamos el crédito hipotecario como nunca antes; otorgamos el Plan Alimentario Nacional a 1.500.000 familias, que no sólo recibieron alimento sino que pudieron acceder a servicios básicos a través de programas como el ProAgua; llevamos adelante programas educativos de reconocimiento internacional como el Plan Nacional de Alfabetización y el Programa ABC; desarrollamos la producción científica y la investigación; construimos hospitales y propusimos un seguro de salud para todos los argentinos rechazado por la oposición; democratizamos las universidades; impulsamos la producción y el asociativismo (más de 8.000 nuevas cooperativas se crearon en nuestro gobierno); convocamos a todas las fuerzas políticas al Consejo para la Consolidación de la Democracia; pusimos definitivo punto a la visión de nuestros vecinos americanos como enemigos; suscribimos la paz con Chile, refrendada por la mayoría del pueblo y creamos lo que hoy es el Mercosur junto al presidente Sarney, de Brasil; dirigimos nuestra política exterior hacia la amistad con todos los pueblos, el respeto hacia su autodeterminación y la cooperación Sur-Sur…

Nos tocó gobernar en uno de los peores contextos internacionales, con una sociedad que estaba despertando de las peores pesadillas y con un aparato corporativo que se resistía a la idea de que el poder reside en el pueblo, oposición y sindicatos que actuaron en forma de ariete para recuperar el poder. También, y sería deshonesto negarlo, con nuestras propias flaquezas y debilidades.

Sin embargo, gobernamos la transición con honradez y con sentido nacional, en paz y libertad y con el claro rumbo de la democracia social hacia un Estado legítimo.

En 1989, cuando debimos entregar el gobierno de forma anticipada, existía un recalentamiento de la situación política artificialmente producido. Visto ahora, desde la distancia que nos otorga el tiempo, confirmamos lo que creíamos en aquel entonces: con un siete por ciento de desocupación, con libertades individuales plenamente garantizadas, con una infatigable voluntad de diálogo hacia todos los partidos de la oposición y con la firme decisión de entregar el gobierno a mi sucesor con el mayor espíritu de colaboración, en esas condiciones se produjo un estallido que no dejó otro camino que acelerar el traspaso del poder.

Asaltos a supermercados, paros parciales cotidianos, huelgas generales, violencia callejera, pedidos del justicialismo para que yo renunciara y discursos que originaban corridas bancarias fueron el detonante. El hambre y la desocupación eran los principales argumentos. Pocos años después, la administración que me sucedió llevó la desocupación al veinte por ciento, cerraron cientos de fábricas, la marginalidad se extendió como una epidemia social, más de la mitad de la población quedó por debajo de la línea de pobreza y se instaló una grave corrupción. Todo eso sin que se produjera estallido alguno.

En este contexto, 25 años después estamos conformes con lo hecho. Seguimos caminando hacia una democracia plena con los mismos valores que enunciamos y practicamos, satisfechos de saber –como sostiene Santiago Kovadloff– que el logro radical no fue que la transición se haya dado en los términos anhelados sino, llanamente, en que se haya dado.

Conscientes de las enormes deudas que aún tenemos, pero orgullosos de haber puesto la piedra basal de la democracia para siempre en la Argentina.

Pensamiento mediatico

Si salimos mañana y hacemos notas solamente a kiosqueros asaltados,
el pueblo argentino va a creer que estamos ante una epidemia de kiosqueros asaltados,
y solamente porque lo hemos enfatizado.
¿Cuántos kiosqueros asaltan por día? ¿Treinta?
Si los ponés a los treinta uno atrás del otro y además lo hacés muchas veces por día, que es lo que sucede,
al cabo de un tiempo la gente no va a creer que haya otra cosa que kiosqueros asaltados.
Y eso es una forma de mentir.
La gente ni siquiera escucha lo que le explica el editorialista de TN o C5N,
escucha lo que explica el tipo que pasaba por ahí.
Editorializa el tipo que estaba parado en la esquina, y cualquiera transmite su pensamiento por la tele;
entonces la gente empieza a pensar no como Martínez Estrada o Jauretche, sino como el tipo que estaba parado en la esquina.

Los tipos parados en la esquina y los hinchas son los mentores ideológicos del pensamiento mediático actual, es así

japoneses de mierda (2)

Básicamente, son de japoneses que se ponen una media que esta conectada en la cabeza y tienen que llenar uno a un lado y otro al otro

Por las dudas...

Si sos tan cagón que no sabes cuanto espacio fisico ocupa la plata, date una idea con esto































Se entiende menos

Ayer escuchaba en la radio al presidente de la asociación de fabricantes de automóviles quejarse de que no se vendían coches. Que había caido la compra de coches un 25% en este año.
Hace unos meses escuché a un intendente horrorizado porque no sabía de donde iba a sacar el dinero para los gastos de su ciudad.
El presidente del Banco Central Europeo está preocupado por la caida del consumo.
Los albañiles no encuentran trabajo porque no se venden casas.
La teoría económica tradicional insiste en que los intercambios económicos los rige el “mercado”.
Hay algo que no cuadra: Si no se venden coches a 16.000 dólares, ¿Se venderían a 10.000 dólares? Si no se venden pisos a 300.000 dólares ¿Se venderían a 200.000?
¿Hay crisis de consumo o los vendedores insisten en vender sus productos a precios que el mercado no puede absorber?
Parece que el “mercado” no existe, pues la teoría del “mercado” es que si no no se vende a 10, debe bajar el precio para vender, a 6, a 4 o a 2. Pero los precios no bajan. Eso es que los vendedores tienen dinero y no les interesa vender sus productos.
Estamos en crisis. Pero los productos siguen siendo igual de caros que antes. ¿Quieren vender los que los producen?
Estamos en crisis, pero los que mandan, en vez de reducir gastos, buscan nuevas formas de ingresos.
La crisis ésta, ¿es crisis o de nuevo una tomadura de pelo, como tantas otras?

No entiendo nada.

Japoneses de mierda

Este es un terrible concurso chino en el cual sos víctima de las siguientes atrocidades:

1) Te marean

2) Te hacen caminar por un puente estrecho para ir a boxear a otro que esta en el otro lado

3) Si te caes, el agua esta hirviendo

4) Igual no te hagas problema porque afuera hay unos tachos con hielo



Perón y las AFJP

Qué es el riego país y cómo nos afecta?

Se trata de un indicador que emergió en los 90 con el impulso de las economías emergentes y que se constituyó en un valor de calificación de los países en desarrollo. Un valor alto es sinónimo de debilidad y de descrédito

¿Qué es el riesgo país?
Técnicamente, se define de ese modo al índice que difunde segundo a segundo el Banco JP Morgan-Chase, que se denomina "EMBI" más el agregado del país en cuestión, como por ejemplo "EMBI Argentina". Este índice intenta reflejar la capacidad de repago de un crédito entre países, inversores u organismos internacionales por parte de un país.

¿Cómo se mide?
Se toma el promedio de rendimientos de los títulos de la deuda del Tesoro de los EEUU y se lo compara con el que otorgan los bonos públicos que emiten cada país. Como se trata de tasas porcentuales, para tornarse más entendible, se construye el indicador en puntos básicos (pb), en el que cada punto porcentual es equivalente a 100 pb.
Así, si el bono del Tesoro de los EEUU rinde 4% anual, es equivalente a 400 pb, mientras que si los de la Argentina ofrecen en promedio 24% anual, equivalente a 2.400 pb, la tasa de riesgo país se dice que es de 2 mil puntos básicos.
Si bien los títulos públicos, a diferencia de las acciones, son valores de renta fija, porque se establece en las condiciones de emisión, el rendimiento es inversamente proporcional al precio. Así si el valor nominal de un título a 15 años de plazo es de 100 dólares y paga el 2% anual, como es el caso de la mayor parte de los bonos en dólares emitidos tras el canje de deuda en 2005, pero el precio de mercado, en las bolsas, es hoy de 10, en términos simplificados la renta de 2% anual sobre 100 se transforma en un rendimiento sobre el valor de plaza de 20%, es decir 2 mil puntos.

¿Para qué sirve?
Este método permite a los inversores internacionales acceder a una comparación homogénea entre diversos países, de valores que en algunos casos cotizan en dólares, en otros en euros y en otras en monedas nacionales, ajustados por la variación del tipo de cambio de cada divisa por dólar, como unidad aceptada de referencia.

¿Cómo afecta al país?
Los países que registran las tasas más bajas de rendimiento de sus bonos, pese a ofrecer menor renta, otorgan mayores seguridades a los inversores, no sólo de cobrar el interés prometido, sino fundamental el monto de la inversión que es sustancialmente más importante.
De ahí que son los elegibles para atraer capitales, no sólo financieros, sino fundamentalmente de largo plazo, como son los casos de las inversiones en infraestructura, ampliaciones de plantas industriales y radicación de empresas.
Por el contrario, cuando el riesgo país es alto, se desalienta el ingreso de capitales del exterior y de ese modo también emite una señal negativa para los inversores locales, porque también comienzan a sospechar de la conveniencia de destinar sus ahorros a financiar compromisos del Gobierno y también de empresas. “Cuanto el regalo es muy alto hasta el más santo desconfía”.

¿Cómo puede afectar a mi economía?
Una escalada de la tasa del riesgo país tiende a generar acciones preventivas de gasto, tanto por parte de empresas como de las familias, y también deberían hacerlo los gobiernos, porque el costo de los créditos tiende a elevarse, o bien porque disminuyen las facilidades de acceso a un préstamo bancario y también comercial.
Por el contrario, cuando el riesgo país cae, la señal es de que mejora la liquidez del sistema financiero, suben los precios de los bonos y consecuentemente disminuye el rendimiento, lo cual conduce a tornar más atractivas otras opciones de inversión, como las acciones, los ladrillos, así como elevar la demanda de consumo de bienes de consumo, tanto perecederos como más aún durables.

El chste más gracioso del mundo

Elección

Apretando aquí, podés ver, en exclusiva, los resultados de:

* El "Bailando por un sueño"
* El "Patinando por un sueño"
* Las elecciones en EEUU

Cómo funciona? (Parte 1)

El cuento explica bien el derrumbe que está ocurriendo. Los norteamericanos están viendo cómo sus fondos de pensión se están reduciendo a casi nada cuando creían tener algo para su futuro retiro.... Donde esta Superman ahora, cagones!!!!!

Mercado de Valores

Una vez llegó al pueblo un señor bien vestido, se instaló en el único hotel que había, y puso un aviso en la única página del periódico local, el cual decía que está dispuesto a comprar cada mono que le traigan por $10.
El hombre compró, como había prometido en el aviso, los cientos de monos que le trajeron a $10 cada uno sin chistar. Pero, como ya quedaban muy pocos monos en el bosque y era difícil cazarlos, los campesinos perdieron interés. Entonces el hombre ofreció $20 por cada mono y los campesinos corrieron otra vez al bosque.
Nuevamente fueron mermando los monos, el hombre elevó la oferta a $25 y los campesinos volvieron al bosque, cazando los pocos monos que quedaban hasta que ya era casi imposible encontrar uno.
Llegado a este punto, el hombre ofreció $50 por cada mono, pero como tenía negocios que atender en la ciudad, dejaría a su ayudante a cargo del negocio de la compra de monos.
Una vez que viajó el hombre a la ciudad, su ayudante se dirigió a los campesinos diciéndoles:
- Fíjense en esta jaula llena de miles de monos que mi jefe compró para su colección. Yo les ofrezco venderles a ustedes los monos por $35, y cuando el jefe regrese de la ciudad, se los venden por $50 cada uno.
Los campesinos juntaron todos sus ahorros y compraron los miles de monos que había en la gran jaula, y esperaron el regreso del 'jefe'. Desde ese día, no volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. Lo único que vieron fue la jaula llena de monos que compraron con sus ahorros de toda la vida.

Bailen putos!!!

Pero por qué? (Parte 1)

“La gota que derramó el vaso”, es una de las frases más usadas para explicar una situación límite, de agotamiento, cuando algo inevitable hizo que una persona o cierta situación, explotara. En esa frase, queda implícita la existencia de una sumatoria de cosas latentes.

Para poder interpretar determinada situación límite, es necesario ir al fondo de la cuestión, conocer y entender esa seire de cosas (que, claro, también estaban en el fondo del vaso).

Si bien la crisis financiera norteamericana explotó este año y con mucha más fuerza durante el último mes, las condiciones que la provocaron se venían gestando desde hace tiempo. psicofxp.com se contactó con un especialista en el tema, Jorge Morgenstern, Economista Jefe de MVAS Macroeconomía, quien explicó qué circunstancias y qué escenarios produjeron esta delicada coyuntura.

En principio, a partir del año 2001, la Reserva Federal de Estados Unidos comenzó a bajar las tasas de interés que afectaban a todas las de la economía para permitir la recuperación de la economía norteamericana.

Por otro lado, a eso se le sumó la difusión de nuevas líneas de crédito, en especial de hipotecas que permitían, entre otras cosas, financiar todo a tasas inicialmente bajas.

Este tipo de productos permitió la adjudicación de hipotecas a muchas personas que antes, por su baja calificación crediticia (bajos ingresos u otros activos para demostrar solvencia), no podían acceder a ser dueños de viviendas. Este auge de las hipotecas se denominó “subprime”. Además, buena parte del subprime fue exitoso porque ante la ampliación de este mercado, se mantenía fuerte la demanda de casas que no paraban de subir sus precios.

Vale aclarar que en varios países, y más que nada en Estados Unidos, es viable obtener nuevos préstamos por la diferencia entre el valor de la casa de la que uno es dueño y lo que falte pagar de la hipoteca sobre la misma. Si se percibe que el precio de la casa seguirá subiendo, la ulterior hipoteca sacada se “pagaría sola” refinanciando la deuda, ya que cada vez sería una proporción menor del valor de la casa.

También es posible usar esa diferencia creada por el aumento de precio para sacar préstamos y darle otros usos. Este mecanismo y la posibilidad de tener un “cajero automático” creado por el incremento del valor de la casa comprada con una hipoteca se resquebraja si el valor de éstas deja de subir y comienzan a caer.
Y eso fue lo que comenzó a pasar a comienzos de 2006, mientras que en simultáneo, la Reserva Federal volvió a subir las tasas de interés para evitar un aumento de la inflación y parar, de alguna forma este mecanismo y lo que ya se empezaba a notar en la economía norteamericana: una burbuja.

Una “burbuja financiera” es cuando, sin que haya razones fundamentales detrás, mucha gente compra algo por la percepción de que va a seguir subiendo de precio y al cambiar esa impresión genera que su explosión.

Otro factor fundamental, fue la innovación en la forma de vender y otorgar esos préstamos y, a su vez, lo que los bancos hicieron con esas deudas. Para comprender este fenómeno, hay que tener en cuenta que dar un préstamo implica asumir el riesgo de que el deudor no pague a cambio de obtener el rendimiento que viene de la tasa de interés que se le cobra.

Sigamos. Por un lado, en los últimos años se separó la función del que vendía el préstamo y del que quedaba como acreedor. Las empresas dedicadas a la venta no tenían, probablemente, los incentivos para verificar la capacidad del deudor de devolver el préstamo, sino que les convenía prestar cuanto se pudiera sin importar a quien. Es decir que el riesgo le quedaba al banco que prestaba el dinero.

Pero, después, los bancos comenzaron a derivar ese peligro: con un conjunto de deudas por cobrar de las hipotecas, armaban un paquete y se lo vendían a otro agente, más propenso a asumir riesgos, y recibían la recompensa del rendimiento. Los bancos hipotecarios obtenían fondos para seguir prestando y los bancos de inversión buscaban quedarse con esos paquetes para alcanzar mayores beneficios.

A su vez, los bancos de inversión no recibían los depósitos de caja de ahorro o plazos fijos, sino que usaban el dinero que la gente ponía en fondos de inversión, buscando explícitamente obtener mejores rendimientos como fuere posible, aunque implicara un mayor riesgo.

Por último, como esos paquetes juntaban derechos a cobrar sobre muchas hipotecas, ante los ojos de las empresas calificadoras de riesgo cumplían la consigna de colocar huevos en muchas canastas diferentes, lo que se llama en términos económicos, “diversificar el riesgo”. Y esto ameritaba una alta calificación crediticia.

Los bancos y fondos de inversión, que se imponían como norma de calidad invertir sólo en activos con alta calificación crediticia, no tuvieron problema en hacerlo en estos activos con hipotecas aunque, en su origen, hubieran sido otorgadas a gente con baja capacidad de pagarlas.

Cuando dejaron de subir los precios de las casas y las tasas de interés a pagar aumentaron, muchas de las hipotecas que se habían generado sólo por la burbuja se convirtieron en imposibles de pagarse. Del otro lado, los que tenían los paquetes con derecho a cobrar por esas hipotecas comenzaron a ver que su valor bajaba, por lo que ya no se esperaba que se pagara nada.

En conclusión, uno de los problemas más grandes que complican esta crisis es que, ahora, nadie sabe quiénes son los dueños de esos paquetes ni qué hipotecas están en cada uno –y quien la tenga, no lo dirá, porque si es un banco y sus clientes se enteran que la plata la invirtieron en algo que no va a poder cobrar, van a retirar sus depósitos.

Ahora, poco a poco, los bancos están haciéndose cargo de las pérdidas de valor de sus activos basados en hipotecas, pero el asunto es que cuando la proporción de éstos en el total de sus activos sea muy alta, reconocer las pérdidas implica que su patrimonio neto caiga mucho. En algunos casos, termina siendo nulo o negativo, es decir, que la empresa quiebra. Entonces, todos los actores del sistema financiero, si tienen estos activos buscan venderlos, evitan comprarlos y no le prestan a otros bancos o fondos por temor a que puedan llegar a quebrar.

Esta situación de incertidumbre y búsqueda de lo seguro, se termina trasladando a todo el sistema financiero (estadounidense y mundial) y afectando la generación de nuevos créditos en todo el globo.

Fiesta de disfraces

Uno se zarpó y puso fotos de la fiesta en T!

Por bufarrón!!

Tocame!!

Ahora entiendo

Más documentos



















El Hombre Pie y una fotos que mandaron los chicos de su viaje de bodas



















Para algunos Axl es un super heroe



















Reunión para hacer una "vaquita" y comprar "hielo"

Batalla final




Cuando Guepardo se pone meloso, es para cagada.

Liga de la Justicia

El sábado 27, en ocasión del festejo del cumple de Acuaman, se juntaron super héroes y villanos. Hubo alcohol, y las diferencias se disiparon, como cuando llegás borracho a tu casita, y te tomás un Falgos.
Lo que viene a continuación son documentos esclarecedores.

























El mismísimo Acuaman

























Acuaman comprnado hielo. Es Acuaman, no el Hombre de Hielo, cagones!



















En plena negociación con Juan Carlos Pretuzza, encargado del estacionamiento de los autos de los personajes asistentes al evento.




















El pitufo se bajoneó porque no es villano y super heroe.



















Red Skull y Wolverine en una auto-foto como esas que se sacan en Bariloche.

Eh!!!!!!!!!!!!



Cuanta plata no? mientras unos quiebran otros se agrandan. Las crisis las hacen los peces gordos, para que los chicos y medianos caigan, y asi poder adquirirlos.



(Qué inteligente soy)